Elegir sillas
Cuanto más tiempo estés sentado, más características regulables ha de tener la silla para proporcionarte apoya y relax, y permitirte cambiar de postura con facilidad.
Apoyo a la espalda
Elige una silla con respaldo regulable tanto en altura como en profundidad. Apoyo para la espalda y la columna vertebral.
Evita las tensiones
Escoge función balanceante y regulación del asiento adelante/atrás para que te resulte fácil moverte y evitar tensiones musculares.
Libertad de movimientos
El ángulo del asiento y el del respaldo deberían poder regularse de forma independiente para permitir una mayor libertad de movimientos.
Relaja las tensiones
Un sistema de regulación sencillo de los reposabrazos en altura e inclinación te brinda un mejor apoyo y previenes tensiones en los hombros y el cuello y dolores de muñecas.
Siéntate derecho
Un mecanismo de gas permite regular fácilmente la altura del asiento para que puedas sentarte con los pies apoyados en el suelo y las rodillas ligeramente por debajo de los muslos.
Apoyo a las piernas
El fondo del asiento regulable y un acolchado extra sirven de apoyo a los músculos de las piernas, lo que es especialmente importante si permaneces sentado durante períodos prolongados.
Respira sin agobios
Un asiento que permita reclinarse en ángulo permite una postura de trabajo más "abierta";� reduce la presión en los muslos, relaja la espalda y te ayuda a respirar con facilidad.